Guía · Presupuestos
Cómo hacer un presupuesto de cámaras o alarma que el cliente entienda.
Qué preguntar antes, qué detallar y qué condiciones dejar escritas para que el presupuesto se apruebe y después no haya discusiones.
Por Lucas, técnico del rubro y creador de Drelium ·
"Cuatro cámaras, DVR y grabación." Así eran muchos presupuestos que vi cuando coordinaba trabajos: sin modelos, y lo demás se definía sobre la marcha. El cliente no sabía qué estaba comprando, el técnico no sabía qué llevar, y cuando algo no estaba claro el que quedaba mal era el que había presupuestado.
Un buen presupuesto se nota en dos cosas: el cliente entiende qué va a tener, y vos sabés exactamente qué tenés que instalar.
Antes: preguntar
El cliente suele pedir la solución que conoce ("quiero cuatro cámaras"). Antes de cotizar, preguntá por la situación, porque muchas veces hay una alternativa mejor:
- ¿Qué quiere cuidar, y de qué? ¿Pasó algo?
- ¿Necesita reconocer caras o patentes, o le alcanza con ver qué pasa?
- ¿Quién mira las cámaras, desde dónde, y cuántos días quiere guardar?
- ¿Hay internet en el lugar? ¿Quiere monitoreo de la alarma?
- ¿Hay horarios o lugares donde no se puede trabajar?
Si se puede, pasá a ver el lugar: el recorrido del cable, las alturas y dónde va el grabador o la central cambian el trabajo más que la cantidad de equipos.
Qué detallar
- Equipos con marca y modelo: cámara, grabador, disco, central, sensores. "Cámara 4 MP" no alcanza.
- Materiales: metros de cable, cajas, fuentes, conectores, canalización. Son los que después faltan en la camioneta.
- Mano de obra, separada de los equipos, con lo que incluye: instalación, configuración, app en el celular del cliente.
- Lo que el cliente va a poder hacer: cuántos días graba, desde dónde lo ve, qué cubre cada cámara o qué zonas tiene la alarma.
- Opcionales aparte: lo que recomendás pero no es imprescindible, con su precio, para que el cliente elija sin rehacer todo.
Condiciones que conviene dejar escritas
- Validez: los equipos cambian de precio, sobre todo si dependen del dólar. Poné una fecha hasta la que vale el presupuesto.
- Forma de pago y seña, si la pedís.
- Plazo de instalación desde que se aprueba. Con la urgencia del rubro es fácil prometer "para mañana"; prometé lo que podés cumplir.
- Garantía de equipos y de mano de obra, por separado.
- Qué no incluye: obra civil, permisos, trabajos en altura especiales, lo que corresponda.
- Mantenimiento o monitoreo mensual, si lo ofrecés, como algo aparte.
Precios que no dependan de la memoria
El otro problema que viví: el precio de un trabajo quedaba en la cabeza de una sola persona, y cada presupuesto salía distinto. Tener un catálogo con costos y márgenes, y kits armados para las instalaciones que más hacés, hace que dos presupuestos parecidos salgan parecidos, y que cualquiera de la oficina pueda armarlos.